En resumen, las protestas de ayer en todo el país transcurrieron, sin mayores contratiempos en la mayoría de ciudades. Sin embargo, Cali fue la ciudad donde se desarrollaron más actos vandálicos. También se informó oficialmente que dos personas murieron, pero todavía no se conoce si los fallecimientos están relacionados con abusos policiales. De igual manera, cerca de 44 manifestantes y cuatro uniformados resultaron heridos.
La jornada de ayer, contra la reforma tributaria lanzada por el presidente, finalizó con un cacerolazo que realizaron en varias ciudades del país.
En Medellín, manifestantes rompieron un cartel que representa al ex presidente Álvaro Uribe y al presidente Iván Duque. Algunas personas vandalizaron las cámaras de fotomultas.
En Cali en la mañana, indígenas Misak derribaron la estatua del conquistador español Sebastián de Belalcázar, fundador de la capital del Valle del Cauca. Además, se desarrollaron saqueos a almacenes. Unos 20 buses del sistema MIO resultaron afectados y cerca de 15 fueron incinerados. El alcalde de la ciudad, Jorge Iván Ospina, aseguró que una persona perdió la vida aunque no se conocen los detalles del fallecimiento.
En Neiva, un joven de 20 años perdió la vida, aunque la Policía Nacional aseguró que no se trató de un acto de violencia y que el hombre se desplomó en vía pública sin presentarse enfrentamientos. En el resto del país la jornada estuvo colmada de tranquilidad, en especial en Barranquilla y Cartagena.
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