Los partidos de la Liga inglesa podrían volver a partir de mediados de junio, los cuales se harían a puerta cerrada con un máximo de 400 personas en cada estadio seleccionado, incluyendo jugadores, cuerpo técnico, personal de logística y periodistas.
Así quedó reseñado en el diario The Times, todos los que participen en la actividad deben someterse a la prueba de coronavirus y podrán estar si dan negativo en la misma.
Antes del cierre de la temporada a causa de la pandemia, el título quedaría en el Liverpool que hasta esa etapa tenía 25 puntos, seguido por el Manchester City.
De acuerdo al rotativo los lineamientos para el nuevo torneo, terminaría el 27 de julio y dentro de las medidas de bioseguridad están estipulados vestuarios adicionales para los jugadores y distanciamiento social entre los deportistas que se entrenarían en algunas ocasiones de manera individual.
Dentro del campo de juego no se tomarán más acciones de prevención para evitar perturbar la normalidad de los partidos, caso contrario a lo planteado en Alemania, donde se pidió reanudar la Bundesliga con tapabocas fijos para los futbolistas y parar los encuentros si estos se desacomodan.
La vuelta de actividades en el fútbol inglés supondría el regreso a las canchas de los ‘cafeteros’ Yerry Mina (Everton), Davinson Sánchez (Tottenham), Jefferson Lerma (Bournemouth), Carlos Sánchez (West Ham) y José Izquierdo (Brighton).
Si la Premier League no pudiera acabarse, sería un golpe económico tremendo para los clubes ingleses, especialmente los de menor presupuesto. La liga ya está tomando medidas para aliviar las consecuencias financieras provocadas por el COVID-19, como dar préstamos de urgencia a los clubes, con un máximo de 10 millones de libras para cada uno (49.000 millones de pesos).
Foto lavanguardia
