La Agencia Espacial Europea, ESA, a través de su satélite Copernicus Sentinel-5P publicó una imagen que muestra la enorme columna de dióxido de azufre que el 18 de enero sobrevolaba a Australia, a más de 7.000 kms al oeste de la erupción del volcán submarino Hunga-Tonga-Hunga-Ha’apai en Tonga, en el Pacífico Sur.
El volcán erupcionó con tanta fuerza, el 15 de enero, que es la erupción más grande registrada en el planeta en 30 años y envió olas en lugares tan lejanos como Alaska y Perú y arrojó ceniza, gas y vapores a 30 kilómetros de la atmósfera. En Tonga ha causado un desastre sin precedentes.
El dióxido de azufre causa la llamada lluvia ácida y al escapar a la estratosfera, genera una “sombrilla” que enfría el planeta. En la fría atmósfera inferior, se convierte en ácido sulfúrico por los rayos solares que reaccionan con el vapor de agua para formar capas de aerosol de ácido sulfúrico a una altura de entre 15 y 25 kilómetros.
Sin embargo, las partículas finas de ceniza de una erupción caen demasiado rápido para enfriar significativamente la atmósfera durante un período prolongado de tiempo.
Edición: Gustavo Enrique Bossio Jiménez
Imagen: ESA – quo.es
