FECODE rechaza asesinato de docente en Puerto Colombia y exige justicia ante el caso
La comunidad educativa colombiana ha recibido con gran consternación la dolorosa noticia del asesinato de la docente pensionada Lissi Camargo Noriega en hechos ocurridos el pasado 22 de mayo en el corregimiento de Salgar, jurisdicción de Puerto Colombia, cuando Camargo se movilizaba en una camioneta en compañía de su yerno.
Según el informe de las autoridades, el vehículo era conducido por el exsenador Gerardo Vecino Villarreal, quien estaba acompañado por su esquema de seguridad de la Unidad Nacional de Protección. De acuerdo con las investigaciones, al llegar al conjunto residencial donde reside el exsenador, se presentó una confusión que terminó en una serie de disparos. Los vigilantes del conjunto afirmaron que los escoltas abrieron fuego contra la camioneta tras no recibir respuesta a sus llamados.
A raíz de esto, la docente fue impactada dos veces en la cabeza y uno de sus familiares recibió un disparo en las piernas. Posteriormente, Lissi Camargo fue trasladada a la Clínica Porto Azul, donde se confirmó su fallecimiento.
Ante estos graves hechos, la Federación Colombiana de Trabajadores de la Educación (FECODE) emitió un comunicado de prensa en el que denunció el asesinato y exigió justicia.
La organización “condenó” lo ocurrido e hizo un llamado urgente a la Fiscalía para que realice una investigación exhaustiva y transparente que permita esclarecer los hechos y judicializar a los responsables. Asimismo, exigió a la Unidad Nacional de Protección revisar los protocolos de actuación y el comportamiento del personal asignado a la seguridad de figuras públicas.
“Lamentamos profundamente esta dolorosa pérdida. Nos solidarizamos con la familia y amigos de la compañera Lissi Camargo Noriega, una docente reconocida por su buen trabajo y trato amable con la población, y con el pueblo del Magdalena, de donde era oriunda”, expresó FECODE en el boletín oficial.
Este trágico hecho ha reabierto el debate sobre el uso de la fuerza por parte de los esquemas de seguridad del Estado y pone en el centro de la discusión la necesidad de una reforma profunda en los protocolos de protección. Mientras tanto, el gremio docente y la sociedad civil claman por justicia y verdad.
“La escuela, territorio de paz” es la consigna con la que FECODE cierra su comunicado, recordando que ningún educador o educadora debe ser víctima de la violencia en Colombia.
Redacción: judiciales
