Con preocupación por la reducción de las ganancias de los comerciantes ve Fenalco la propuesta para incluir dentro del proyecto de Inversión Social incluir un impuesto a las bebidas azucaradas y endulzadas como una alternativa para rescatar al sistema hospitalario del país.
Por ello el presidente de la entidad gremial, Jaime Alberto Cabal envió una comunicación al director ejecutivo de la Federación Nacional de Departamentos, Didier Tavera Amado.
Cabal indicó en la carta que decidir imponer ese tipo de impuesto a los productos ya mencionados afectaría a los micro y pequeños empresarios del canal tradicional, que hoy por hoy, necesitan con urgencia medidas que propendan por su reactivación y no por su desaparición.
“Como lo dimos a conocer recientemente, a propósito del Día Nacional del Tendero, las tiendas de barrio han sido un segmento bastante afectado no solo por la pandemia, sino por los hechos vandálicos, los bloqueos y los cierres ocasionados en el marco del paro nacional.
De hecho, dimos a conocer un estudio donde se evidencia que más de 11.000 tiendas de barrio están a punto d desaparecer por estas causas”. De acuerdo con la encuesta de Fenalco por factores como impuestos municipales y nacionales, bajas en ventas, competencia de negocios de grandes superficies, el contagio con el Covid-19, el atraso tecnológico, la inseguridad y canales adecuados de financiación.
Aprobar este tipo de impuestos para las bebidas azucaradas y endulzadas es un impacto negativo e inconveniente dentro de la reactivación económica. “Una medida de este tipo desconoce claramente la dinámica de los tenderos. Un micro comerciante, lucha diariamente para lograr un salario mínimo mensual en términos reales. Para esto, debe hacer una combinación de productos, pero si uno de estos pierde participación, cae como cascada el resto”, agregó Cabal Sanclemente.
El impuesto a las bebidas azucaradas es un impuesto a las tiendas de barrio de Colombia, en su gran mayoría lideradas por mujeres que encuentran en este modelo de negocio de subsistencia, la forma de mantener a sus familias. La categoría ocupa los primeros puestos en las ventas de una tienda y además es gancho para el consumo de otros productos como paquetes y pasabocas, productos de panadería y pastelería, así como alimentos preparados como papas rellenas o empanadas.
“Cualquier medida que perjudique a los habitantes de menores ingresos, a la clase media, al patrimonio de las personas naturales y al tejido empresarial, especialmente a las micro y pequeñas empresas tan golpeadas por la coyuntura actual, imponiendo IVAs o impuestos al consumo de bienes y productos de ordinario consumo en la población, cercena la posibilidad de reactivación de este segmento del comercio tan necesitado de medidas de apoyo para salir adelante de la crisis”, expresó Cabal.
Editado Gina Geraldino Patiño Foto: El comercio Perú
