El ejército guatemalteco impidió que una caravana de aproximadamente 9.000 personas, procedentes de San Pedro Sula, Honduras, siguiera su camino a Méjico y Estados Unidos, aunque inicialmente el gobierno de Guatemala había autorizado el paso por su frontera.
El Instituto Guatemalteco de Migración informó que los viajeros se enfrentaron violentamente con la Policía y representantes de otras autoridades que les lanzaron gases lacrimógenos, dejando varias personas heridas.
Además de eso, existen cerca de 20 puntos de Policía hacia la frontera y por eso el grupo se ha disuelto y algunos se están devolviendo para Honduras dejando atrás su intención de llegar a Estados Unidos.
Los migrantes señalan que decidieron emprender la extenuante caminata debido a la pobreza, el desempleo y la violencia, además de las afectaciones de las que resultaron víctimas por el paso de los huracanes Iota y Eta en su país.
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Foto: momada.gt
