Unas 120 fallecidos, pueblos y ciudades pequeñas bajo el agua, miles de personas sin servicio eléctrico y cientos de carreteras cortadas, son las consecuencias de las torrenciales lluvias caídas sobre Alemania y Bélgica desde la noche del martes, las cuales empeoran hora tras hora.
Mientras tanto, los organismos de rescate se mueven lentamente entre la destrucción, sobre todo por el oeste alemán.
Para agravar la situación, se han producido deslizamientos de tierra por la sobrecarga de agua que han causado un número de muertes en los poblados cercanos de Colonia, que ocasionó el desplome de casas debido a los daños estructurales sufridos durante las inundaciones del miércoles.
Las autoridades notifican 120 fallecidos en Alemania y 15 en Bélgica, y el número oficial de desaparecidos supera el centenar.
Loe estados de Renania del Norte-Westfalia y Renania-Palatinado, son los más afectados. Los bomberos y auxiliares todavía buscan en sótanos, garajes y el interior de viviendas y comercios que quedaron anegados.
La alcaldía de Ahrweiler, un distrito al sur de Alemania, ha asegurado en su cuenta de Facebook que 1.300 personas no han sido localizadas todavía, por lo que se cree que las cifras oficiales de muertos asciendan escandalosamente en las próximas 24 horas. No hay servicio telefónico, la mayoría de carreteras son intransitables y hay zonas casi inaccesibles, lo que complica el rastreo de los rescatistas.
Las autoridades pidieron a la población que se mantenga en sitios seguros.
Los equipos de rescate pidieron a los ciudadanos dejar las carreteras libres y no entorpecer su labor saliendo a buscar o visitar a sus allegados. Con la ayuda de tanques equipados con palas y maquinaria pesada, el ejército y miles de trabajadores liberan las vías y han comenzado a retirar los escombros.
También se registran emergencias en la región de Valonia en bélgica, donde continúa lloviendo y varios ríos amenazan con desbordarse. El saldo mortal en esta región es de 15 personas. Pero la situación es más grave en Lieja, con casi todo su centro histórico anegado, por lo que la alcaldesa, Christine Defraigne, ordenó que los 200.000 habitantes de la ciudad sean desalojados debido a las repentinas crecidas del río Mosa o al miedo de que se rompan los diques de la región.
Los expertos atribuyen el inédito temporal a los efectos del cambio climático.
Las fuertes tormentas también han golpeado Luxemburgo y parte de Francia.
Al temporal se le ha llamado ‘Bernd’ y no hay registros comparables en la historia de Alemania acerca de este tipo de fenómenos.
Edición: Gustavo Enrique Bossio Jiménez
Captura de video: elmundo.es
