El Gobierno Nacional dio vía libre a la garantía de la Nación que permitirá al Fondo Empresarial de la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios contratar operaciones de crédito público por hasta 1,2 billones de pesos. La medida, contenida en el Documento CONPES 4216 aprobado el 23 de octubre de 2026, tiene como objetivo primordial respaldar financieramente a la empresa Air-e para asegurar la continuidad de la prestación del servicio de energía eléctrica en los departamentos de Atlántico, Magdalena y La Guajira.
La decisión gubernamental busca inyectar liquidez de manera transitoria para que la compañía intervenida cubra sus pagos operacionales críticos mientras se diseñan soluciones empresariales y financieras de largo plazo. De acuerdo con el diagnóstico oficial presentado a septiembre de 2026, la operadora atendía a 1.429.747 usuarios facturados pero registraba pérdidas de energía del 32,96 % y un recaudo de apenas el 70,96 %, lo que generó ese mes un déficit operativo de $133.523 millones al recaudar solo $326.266 millones de los $459.789 millones facturados.
El informe del CONPES evidenció un complejo panorama de endeudamiento acumulado, señalando que las cuentas por pagar de Air-e al cierre del tercer trimestre ascendían a $6,293 billones, de los cuales $4,374 billones corresponden a pasivos adquiridos con posterioridad a la toma de posesión por parte del Estado. Esta acumulación de obligaciones ha generado fuertes tensiones sobre generadores, transmisores y demás agentes de la cadena energética, aumentando la vulnerabilidad de la empresa frente a la volatilidad de los precios en la bolsa de energía.
Frente a este escenario de riesgo sistémico, los recursos del cupo endeudado tendrán una destinación estricta enfocada en financiar el suministro corriente de energía y saldar las obligaciones prioritarias posteriores a la intervención estatal. Asimismo, el esquema de financiamiento contempla la implementación paulatina de medidas integrales orientadas hacia un modelo comercial y regulatorio sostenible, sumado a estrategias de gestión de la demanda y mejoramiento en la atención a los usuarios.
El programa financiero proyecta un desembolso de $1,2 billones en tres giros mensuales consecutivos de $400.000 millones durante la recta final del año 2026. Con esta inyección presupuestal respaldada por la Nación, las autoridades buscan evitar un colapso de liquidez en la compañía que pueda derivar en racionamientos o suspensiones en el suministro de electricidad para las comunidades del norte del país.
Foto: Air-e
