El Gobierno Nacional oficializó la inyección de $100.000 millones de pesos destinados a financiar las obras complementarias del tajamar occidental de Barranquilla. Esta asignación presupuestal forma parte del proyecto integral de recuperación, estabilización y urbanización de Bocas de Ceniza, un punto estratégico ubicado en la desembocadura del río Magdalena. El anuncio fue realizado por el presidente Abelardo De la Espriella en un acto oficial que contó con la participación del alcalde distrital, Alejandro Char, y el gobernador del Atlántico, Eduardo Verano.
Los fondos del Ejecutivo central serán canalizados a través del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo en articulación con el Fondo Nacional de Turismo (Fontur). Este capital complementará el presupuesto territorial cercano a los $380.000 millones previstos para la intervención, estabilización y transformación de casi cinco kilómetros de la estructura del Tajamar Occidental. Con esta suma de esfuerzos entre la Nación, el Distrito y la Gobernación, se consolida un esquema de cofinanciación para acelerar la renovación urbana y logística de la zona.
La intervención del tajamar no solo apunta al componente urbanístico y turístico, sino que busca optimizar la dinámica del canal de acceso al puerto de la ciudad. Durante su intervención, el mandatario nacional subrayó la trascendencia de la infraestructura para la competitividad portuaria de la capital del Atlántico, señalando que la recuperación técnica de la zona debe devolverle el protagonismo al río Magdalena como la principal arteria fluvial y eje logístico del país, tras décadas de rezago institucional.
Asimismo, la visión estratégica de la obra contempla que el fortalecimiento de los tajamares sirva como punto de partida para evaluar un mayor calado operacional en la desembocadura. Esta condición permitiría la llegada de embarcaciones de mayor tonelaje y dinamizaría el comercio exterior de la región Caribe. La convergencia entre estabilidad hidráulica, navegabilidad e infraestructura turística pretende conectar de manera directa la productividad del puerto con el desarrollo de espacios públicos sostenibles para la ciudadanía.
Finalmente, el proyecto busca redefinir la relación histórica de Barranquilla con su entorno fluvial y marítimo, integrando la vocación comercial del territorio con el potencial de desarrollo socioeconómico de la franja costera. La ejecución simultánea de los recursos nacionales y locales marcará el inicio de una de las obras de ingeniería y adecuación urbana de mayor envergadura en el departamento del Atlántico, consolidando la franja de Bocas de Ceniza como un nuevo polo turístico y logístico a nivel continental.
Foto y texto: Yuraine Rambal
