La firma del histórico convenio entre el Gobierno Nacional y el Distrito de Barranquilla marca el inicio de una nueva etapa para el aeropuerto internacional Ernesto Cortissoz. Tras asumir de manera temporal la operación de la terminal aérea, la administración local trazó una hoja de ruta centrada en la intervención prioritaria de su infraestructura, buscando transformar la percepción y comodidad de miles de viajeros.
En ese sentido, la gerente de Ciudad, Ana María Aljure, detalló que el plan de acción inmediato contempla mejoras indispensables como la repotenciación del sistema de climatización, el mantenimiento preventivo de las bandas de equipaje y la adecuación integral de los servicios sanitarios. Asimismo, la propuesta incluye una renovación estética con elementos culturales, artísticos y musicales representativos de la identidad barranquillera, orientada a ofrecer una bienvenida digna a turistas e inversionistas.
Para concretar las obras operativas, el Gobierno distrital adelantará los trámites contractuales pertinentes para asegurar la gestión del mantenimiento, mientras transcurren los plazos de licitación previstos para los próximos dos meses. En el marco del acuerdo formalizado, el Distrito asumirá la administración del área de pasajeros y servicios terrestres por un periodo de un año y ocho meses, mientras que la Aeronáutica Civil conservará el control de las operaciones en la pista y zona de vuelo.
Este lapso administrativo es visto por las autoridades locales como una oportunidad clave para poner a prueba la capacidad de gestión de la ciudad ante un reto logístico de gran magnitud. Aljure resaltó que la meta central es garantizar un giro radical en la atención del usuario y ratificar la confianza depositada por el Ejecutivo central en las instituciones de la capital del Atlántico.
Finalmente, la funcionaria calificó el traspaso de la terminal como un hito para el desarrollo económico y la conectividad de la región. De acuerdo con la administración distrital, la modernización del Cortissoz resulta estratégica para alinear la infraestructura aeroportuaria con el crecimiento que ha experimentado Barranquilla durante los últimos años, garantizando que el impacto del progreso de la ciudad se perciba desde el primer momento de llegada.
Foto: Alcaldía de Barranquilla
