Un grupo de talentosas jóvenes de Barranquilla hizo historia en el ámbito de la tecnología y la innovación educativa al conquistar la medalla de plata en el Open Championship de las Américas de la World Robot Olympiad (WRO). La delegación colombiana, representada por el equipo Rehobot Girls de la Academia Rehobot, logró subirse al podio internacional en la categoría Future Innovators tras competir contra representaciones de 29 países en el certamen celebrado en Ontario, California.
El triunfo del colectivo, integrado por Helena Araujo Saavedra, Ximena Rojas Silva y Jeycee Altamar Silva, obedeció al desarrollo de “Ati Nawawa”, un robot dibujante tipo CNC diseñado para reproducir los patrones tradicionales de las artesanías indígenas. Las barranquilleras compartieron los honores de la categoría junto al equipo de Canadá, que se adjudicó la presea de oro, y la delegación de México, que completó el podio en el tercer puesto.
La propuesta tecnológica combina ingeniería moderna y valor patrimonial al recrear trazo a trazo la simbología ancestral de la Sierra Nevada de Santa Marta. Las estudiantes diseñaron la estructura mediante modelado en 3D con SolidWorks, ensamblaron placas Arduino para el control de motores y programaron una interfaz interactiva en Python que no solo ejecuta los dibujos, sino que también difunde el significado cultural y los audios narrativos de cada figura.
Desde la dirección técnica del proyecto aclararon que el prototipo, cuyo nombre significa “guardiana del tejido” en lengua arhuaca, no busca sustituir la labor manual de las artesanas nativas, sino servir como una herramienta pedagógica en museos y escuelas a nivel mundial. De acuerdo con voceros de WRO Colombia, esta medalla constituye un hito inédito, al ser la primera vez que el país obtiene una posición de honor en esta división del torneo global.
La hazaña pone de relieve el trabajo formativo de la Academia Rehobot, un centro especializado en Barranquilla dedicado a la enseñanza de robótica, programación, electrónica e inteligencia artificial para niños y jóvenes desde los cuatro años. Con esta figuración internacional, la institución consolida su división competitiva y proyecta el talento científico juvenil de la capital del Atlántico ante los escenarios más exigentes del mundo.
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