Miembros del gobierno del presidente Iván Duque se reunieron este domingo con líderes de diferentes confesiones que le expresaron su apoyo a los esfuerzos por encontrar una salida a la crisis social y económica generada por la fallida Reforma Tributaria y el consecuente paro nacional.
La reunión se verificó en Bogotá, en el Museo Nacional. A ella asistieron la vicepresidenta, Marta Lucía Ramírez; el ministro de interior, Daniel Palacios; el alto comisionado para la Paz, Miguel Ceballos; la consejera de Derechos Humanos, Nancy Patricia Gutiérrez; el viceministro del Interior, Carlos Baena y el director del Dapre, Víctor Muñoz.
Al finalizar el encuentro, los líderes religiosos firmaron una declaración en la que piden “levantar los bloqueos que afectan a millones de familias colombianas” y rechazan “cualquier abuso de parte de algunos miembros de la fuerza pública, así como animamos y agradecemos la tarea que la misma ha hecho para garantizar las protestas pacíficas y la seguridad de todos los colombianos”.
La declaración de los religiosos se enmarca en los siguientes 7 puntos:
1. Los líderes religiosos de Colombia, como ya lo hemos hecho individualmente, desde las distintas confesiones, religiones, creencias y denominaciones, oramos por el pueblo colombiano y sus instituciones.
2. Encontramos en el diálogo y la unidad el camino para superar la violencia, y las vías de hecho. Pedimos levantar los bloqueos que afectan a millones de familias colombianas. Rechazamos cualquier abuso de parte de algunos miembros de la fuerza pública, así como animamos y agradecemos la tarea que la misma ha hecho para garantizar las protestas pacíficas y la seguridad de todos los colombianos.
3. Expresamos nuestra convicción de mantener y fortalecer los programas sociales para las personas en condiciones de vulnerabilidad e invitamos a que el gobierno los siga fortaleciendo.
4. Expresamos nuestro respaldo a la institucionalidad en la búsqueda de adelantar procesos de diálogo que permitan avanzar en la solución de las necesidades de los más pobres, así como su rechazo total a cualquier forma de violencia, provenga de donde provenga, y al uso de las vías de hecho que ha afectado severamente a los colombianos durante las últimas semanas.
5. Apoyamos el ejercicio de escucha mutua, el diálogo constante y abierto que ha iniciado el Presidente de la República con los representantes de distintos sectores, tanto a nivel nacional como regional, para construir de manera conjunta soluciones que permitan atender las necesidades de los colombianos y rechazamos cualquier incitación a la violencia, el odio, la discordia y la destrucción de nuestra sociedad.
6. Reconocemos en el Presidente y las instituciones, la legitimidad de nuestra nación y desde la cercanía a las bases sociales y las comunidades, celebramos el inicio de diálogos, especialmente, con los jóvenes para la configuración de un gran PACTO POR LOS JÓVENES para generar oportunidades reales de empleo, educación y bienestar que dignifique la vida de cada colombiano.
7. Invitamos a la construcción de acuerdos que permitan superar la emergencia sanitaria del covid-19, y aprovechar la oportunidad para impulsar una economía más incluyente que abra espacios al empleo y al emprendimiento sostenible y estable que garantice el ingreso de las familias colombianas.
