La Contraloría General de la Nación asumió la función de vigilancia y control fiscal en Triple A, a través de la Controlaría Delegada para el sector Vivienda y Saneamiento Básico.
A través de la Resolución ordinaria 0982 del 14 de agosto de 2020, el ente de control ordenó incluir a Triple A como un sujeto de control en el Plan de Vigilancia y Control Fiscal, para adelantar dichas funciones respecto a las vigencias 2018 y 2019.
Sin embargo, la pandemia dificultó “abarcar” en su totalidad los objetivos de esta actuación, que tenía como fin adelantar una evaluación de la gestión fiscal en el manejo de los fondos o bienes públicos ejecutados. Además, se iba a realizar una verificación de los resultados y constatar si se ajustan a los principios, políticas, planes, programas, proyectos, presupuestos y normatividad aplicables.
De acuerdo con los resultados, el órgano de control podrá realizar un pronunciamiento de carácter valorativo sobre la gestión examinada. Además, en el caso de ser necesario, se adelantarán los procesos de responsabilidad fiscal correspondientes. Para todo este procedimiento la Controlaría Distrital de Barranquilla quedó desplazads de esta competencia, de acuerdo a la disposición del artícculo 8 del Decreto de Ley 403 del 2020.
Antecedentes. La Contraloría empezó a poner su lupa sobre Triple A luego de la denuncia de la empresa en contra del entonces contralor distrital de Barranquilla, Jesús María Acevedo Magaldi. Dicha queja fue presentada debido a una serie de peticiones y ofrecimientos realizados por Acevedo, los cuales tenían relación directa con una serie de procesos que dicho órgano de control adelantaba en contra de la Triple A.
Foto Twitter
