Consejos sin bases científicas, fake news propiamente dichas, cadenas falsas con vídeos trucados, son apenas unos ejemplos de una sociedad cada vez más vulnerable; la actual. El individuo del común no puede saber qué información es real y cuál no, por lo que toda información puede caer en la incertidumbre.
Enjuagarse la garganta con agua salada, el uso milagroso del limón, y el disño del SARS-CoV-2 son algunos de tantos bulos que pululan en las redes sociales.
Un mensaje muy difundido en WhatsApp y Facebook asegura que Zhong Nanshan, el neumólogo chino que descubrió el coronavirus SARS en 2003, recomienda enjuagarse la garganta con agua salada para prevenir la infección por el coronavirus del covid 19. Nanshan desmintió haber dicho eso y que formar parte de los supuestos consejos que daba UNICEF para enfrentarse al coronavirus.
El coronavirus no fue creado en un laboratorio
En un canal regional de televisión de Madrid, un presentador aseguró que la información venía de Global Research, pero nunca dijo que esta no es ninguna institución científica. Para rematar, dijo que era la información era “solo un rumor”, pero después de haber soltado la noticia, una demostración de crasa irresponsabilidad.
Este tipo acciones refuerzan las numerosas “teorías de la conspiración” que atribuyen el origen del virus a un laboratorio. Pero está más que demostrado que el origen del COVID-19 tuvo lugar en la naturaleza.
Otro bulo que sigue girando en las redes, es la que habla que el Ibuprofeno agrava los síntomas de Covid-19. El origen de esta falsa información partió del Ministro de Sanidad francés que, apoyándose en una hipótesis de un estudio, es decir, algo no comprobado, lanzó en su twitter que el ibuprofeno podría agravar la enfermedad.
Pero, ¿qué hacer para poder identificar estos camelos?
La página web quo.es publicó las siguientes recomendaciones:
- Desconfía de cualquier información que sea muy escandalosa o emotiva. Ponla en cuarentena antes de darla por cierta. Investiga de dónde ha salido y, sobre todo, no la envíes hasta que no estés seguro de que sea cierta.
- A menudo, las falsas noticias llevan falsas firmas de periodistas reconocidos, e incluso se trucan portadas y titulares de medios de comunicación para hacerlas parecer verdaderas. De nuevo, antes de difundirla, busca esa noticia en la web del medio de comunicación. Comprueba que realmente la hayan publicado ellos.
- Desconfía de todo mensaje que incluya frases del tipo “es cierto”, “lo he comprobado” “es una tía/sobrina mía”… Suelen ser frases de cadenas de whatsapp falsas.
- Se utilizan muchos mensajes de audio y vídeo de supuestos expertos que no lo son. Busca sus nombres en internet antes de darlos por veraces si la información no viene de un medio de comunicación fiable.
- Muchas fotos son manipuladas. Antes de darlas por ciertas, asegúrate de que lo son. Estas son herramientas que te permiten comprobarlo:
Google Reverse Image Search. Verás la fuente original de la noticia y su primera fecha de publicación.
FotoForensics. Ayuda a descifrar si una imagen ha sido manipulada
Visita siempre que puedas estas plataformas, especializadas en desmentir bulos: Maldita.es , Newtral, Salud Sin Bulos
Por último, comprueba, comprueba, comprueba antes de reenviar.
El equipo de ScienceFlows, dedicado a la investigación de la comprensión pública de la ciencia, ha habilitado una cuenta de correo electrónico (coronavirus.scienceflows@gmail.com) y un número de WhatsApp (623037376) a los que se pueden enviar cadenas de texto, los vídeos y los audios sobre el COVID-19 sospechosos de ser bulos.
No se estudiarán memes, fotos, vídeos ni montajes humorísticos porque el objetivo es llegar a aquellas falsas noticias que se reciben como si fueran veraces.
Editado de quo.es por Gustavo Enrique Bossio
