miércoles, junio 24, 2026 1:31 pm

Casa AtlánticoLos pasteles de Pital cambiaron la vida de Mireya Daza

Los pasteles de Pital cambiaron la vida de Mireya Daza

por Mateo Rueda Gómez

Este fin de semana se desarrollará en el corregimiento de Pital de Megua, en Baranoa, una nueva versión del Festival del Pastel. En medio de esta tradición gastronómica surgen historias de matronas que han construido su futuro y el de sus familias alrededor de este sabor representativo de la cocina tradicional.

www.noticiascoopercom.co conoció la historia de Mireya Daza, una mujer oriunda de Salaminita, Magdalena, quien llegó a Pital de Megua luego de ser desplazada. Allí, su vida y la de sus cuatro hijos cambió gracias a la preparación del pastel, una labor que años más tarde se convertiría en su principal sustento.

“Llegué sin rumbo fijo a Pital, desplazada de Salaminita, Magdalena. No sabía picar verduras ni preparar un pastel. Unas compañeras me acogieron y me enseñaron a elaborar este delicioso producto, y hoy me siento orgullosa porque gracias a esto he podido sacar adelante a mis cuatro hijos”, expresó.

La matrona destacó que esta tradición culinaria representa una oportunidad para quienes buscan emprender y generar ingresos.

“El pastel genera empleo, porque detrás de nosotros hay muchas historias: está quien corta la leña, quien vende el ají, la hoja y todos los productos que necesitamos. Son muchas las familias que también dependen de esta actividad”, manifestó.

Mireya recordó que sus primeros años en el territorio estuvieron marcados por dificultades, pero encontró en esta preparación una forma de salir adelante.

“Cuando llegué a Pital me dieron una finca donde vivir, porque no tenía cómo sostener a mis hijos. Empecé trabajando y me pagaban cinco mil pesos en ese entonces. De ahí aprendí, me independicé y hoy tengo mi microempresa, con la que trabajo durante todo el año”, contó.

Finalmente, manifestó que continúa transmitiendo este conocimiento a sus hijos como un legado familiar.

“Ellos pueden dedicarse con amor a esto y sacar adelante a sus familias. Gracias a Pital pude salir adelante y hoy les enseño a mis hijos para dejarles ese legado”, concluyó.

Escrito y foto: Mateo Rueda Gómez