La Feria AMA 2026: lujo y legado regresa como uno de los espacios más importantes para visibilizar el talento artesanal y el emprendimiento creativo del Caribe colombiano. Este evento continúa consolidándose como una vitrina para artesanos y emprendedores no solo del Atlántico, sino de toda la región Caribe, resaltando el valor del arte, la tradición y la cultura que identifica a estos territorios.

En esta nueva edición, la feria llega con importantes novedades. Por primera vez contará con un día adicional, ampliando la experiencia para visitantes y participantes, y presentará una nueva sección dedicada a los más pequeños, pensada para acercar a niños y niñas al mundo de la creatividad, las tradiciones y el trabajo artesanal.
Del 14 al 17 de mayo, el Centro de Eventos Puerta de Oro se convertirá en un escenario donde la magia de lo hecho a mano, el diseño, la cultura y la identidad caribeña se encontrarán en un mismo lugar. Durante cuatro días, los asistentes podrán disfrutar de piezas únicas, experiencias culturales y propuestas innovadoras que celebran el legado artesanal de la región.
La primera gestora social del Atlántico destacó el crecimiento que ha tenido esta iniciativa desde su primera versión y aseguró que la meta para este año es llevar la feria a un nuevo nivel. Según explicó, la edición de 2025 superó las expectativas y ahora buscan que la versión 2026 “la saque del estadio”, con mayor alcance, más público y una participación ampliada de emprendedores.
Entre los avances más significativos está la ampliación del espacio de la feria. En 2025 se utilizó cerca del 75 % del recinto de Puerta de Oro, mientras que este año el evento ocupará el 100 % del centro de eventos, lo que permitirá recibir a más visitantes y expositores.
El crecimiento también se refleja en el número de participantes. En la edición anterior participaron 95 marcas, mientras que para este año se espera la presencia de 130 marcas, todas seleccionadas bajo un proceso de curaduría que busca mantener el nivel y la identidad de la feria.
Precisamente, uno de los aspectos que ha marcado el rumbo de AMA es su proceso de selección. La gestora social explicó que, aunque la idea inicial fue ampliar de forma masiva el número de participantes, expertos internacionales le recomendaron avanzar de manera gradual para preservar la calidad del evento. “El éxito de esta feria es su curaduría, hay que ir despacio”, fue uno de los consejos recibidos por parte de curadores que visitaron la edición anterior para evaluar la propuesta.
La feria, además, tiene una visión regional clara. El objetivo es integrar a los siete departamentos de la región Caribe, mostrando el talento de sus artesanos y fortaleciendo este espacio como una plataforma que impulse el crecimiento del sector.
Para los artesanos, AMA representa mucho más que una exposición comercial. Desde el Centro de Desarrollo Artesanal Corina Urueta, ubicado en Usiacurí, varios creadores destacan que esta vitrina ha contribuido a dignificar su trabajo y a posicionar técnicas tradicionales como la palma de iraca, la enea y el fique, oficios que siguen vivos gracias al trabajo manual de las comunidades.
Los emprendedores que participaron en la edición anterior también resaltan el impacto del evento. Para marcas como Mochila Market, la feria significó no solo la posibilidad de vender sus productos a los más de 8.500 visitantes que asistieron en 2025, sino también la oportunidad de conectarse con compradores internacionales interesados en el lujo artesanal.
Más allá de las ventas, los participantes coinciden en que AMA se ha convertido en un espacio de colaboración entre artesanos y emprendedores, donde el talento del Atlántico y del Caribe se muestra con orgullo.
La invitación, aseguran los expositores, es a que el público visite la feria, conozca el trabajo de los artesanos y descubra todo lo que puede lograrse cuando el talento y las tradiciones encuentran un escenario para ser escuchados y valorados.
