Una intervención quirúrgica con fines estéticos terminó en tragedia en una clínica del norte de Barranquilla. Sara Milena Echeverría Alcendra, de 31 años, falleció mientras era sometida a un procedimiento en las instalaciones de Diamanti Clínica Boutique, ubicadas en la calle 81 con carrera 46, en el barrio El Porvenir.

De acuerdo con la información conocida hasta el momento, la paciente se encontraba en pleno procedimiento cuando sufrió un paro cardiorrespiratorio. El equipo médico intentó reanimarla, pero los esfuerzos fueron insuficientes y su fallecimiento fue confirmado en el mismo centro asistencial.
Aunque la muerte ocurrió hacia la 1:30 de la tarde, solo cerca de las 11:00 de la noche funcionarios del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía realizaron la inspección judicial y el levantamiento del cuerpo, diligencias con las que se dio apertura formal a la investigación.
Familiares de la mujer indicaron a los investigadores que Sara Milena llevaba cuatro meses preparándose para la cirugía. Durante ese tiempo siguió un estricto proceso médico que incluyó la pérdida de peso, pasando de 100 a 69 kilogramos, requisito que le había sido exigido por los especialistas para autorizar el procedimiento.
Según sus allegados, hace aproximadamente un mes recibió el visto bueno para ingresar a cirugía y, una semana antes de la intervención, se practicó exámenes médicos generales en un centro especializado, cuyos resultados establecieron que se encontraba en condiciones aptas para someterse a la operación.
El procedimiento, cuyo costo ascendió a 65 millones 300 mil pesos, habría sido cancelado de manera anticipada e incluía, según la información suministrada por la familia, un seguro de vida asociado a la intervención.
El cuerpo de Sara Milena fue trasladado al Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, donde será practicada la necropsia que permitirá establecer con exactitud la causa de su muerte y determinar si existió alguna complicación médica o algún otro factor relacionado con el procedimiento.
Horas después del hecho, Diamanti Clínica Boutique publicó en sus redes sociales varios documentos relacionados con la habilitación de sus servicios. Entre ellos compartió la resolución expedida por la Secretaría Distrital de Salud de Barranquilla y el distintivo de habilitación emitido por el Ministerio de Salud, con los que buscó acreditar que el centro médico cuenta con autorización para prestar servicios de cirugía plástica y estética.
Mientras avanzan las investigaciones, las autoridades deberán establecer si durante la intervención se cumplieron todos los protocolos médicos y si existió alguna circunstancia que pudiera haber influido en el fallecimiento de la paciente.
Redacción: judiciales
