La Real Academia de Ciencias Sueca concedió hoy el premio Nobel de Física a tres científicos “por sus contribuciones fundamentales para nuestra comprensión de los sistemas físicos complejos”, específicamente de los modelos matemáticos para comprender el cambio climático y la responsabilidad de los humanos en este proceso.
Los ganadores fueron: el japonés Syukuro Manabe y el alemán Klaus Hasselmann, quienes sentaron las bases para entender la interacción entre clima y humanos, y el italiano Giorgio Parisi, por sus aportaciones a la teoría de los materiales desordenados y los procesos aleatorios.
El premio en dinero no se distribuirá en partes iguales este año. La mitad será para Manabe y Hasselmann, y la otra para el físico Paris, en reconocimiento al trabajo relacionado de los dos primeros y, las investigaciones del italiano Parisi.
El meteorólogo y climatólogo Manabe, es considerado el padre de los modelos climáticos que permiten entender la complejidad del clima y proyectar cómo será su futuro. Además, demostró cómo el aumento de los niveles de dióxido de carbono en la atmósfera provoca el incremento de las temperaturas. Sus hallazgos son la base de cómo se modela la evolución climática en la actualidad.
Hasselmann, profesor en el Instituto Max Planck de Meteorología investigó “el modelado físico del clima de la Tierra, cuantificando la variabilidad y prediciendo de manera confiable el calentamiento global”. Sus métodos también se utilizan para demostrar que el aumento de temperatura en la atmósfera se debe a las emisiones humanas de dióxido de carbono.
Por su parte, Parisi, profesor de la Universidad Sapienza de Roma ganará las 5 millones de coronas suecas, la mitad del premio, “por el descubrimiento de la interacción entre el desorden y las fluctuaciones en los sistemas físicos desde la escala atómica hasta la planetaria”, comentó la Academia. Parisi descubrió hace 40 años patrones ocultos en materiales complejos desordenados y sus hallazgos han sido claves para comprender la teoría de sistemas complejos y fenómenos diferentes y aparentemente aleatorios, no solo en la física sino también en otras áreas como las matemáticas, la biología, la neurociencia y el aprendizaje automático.
El premio está dotado con diez millones de coronas suecas, unos 986.000 euros.
Edición: Gustavo Enrique Bossio Jiménez
Foto: puranoticia.pnt.cl
