Científicos de la Universidad de Tel Aviv, Israel, están desarrollando una nueva generación de cámaras que reconoce colores que el ojo humano y las cámaras ordinarias no pueden percibir.
Esta tecnología permitirá apreciar el espectro infrarrojo y obtener imágenes de gases y sustancias como el hidrógeno, el carbono y el sodio, que poseen un color único. También podrían apreciarse compuestos biológicos naturales invisibles hasta ahora, lo que revolucionará desde la seguridad industrial hasta la medicina.
El ojo humano puede ver longitudes de onda entre 400 y 700 nanómetros, una pequeña parte del espectro electromagnético. Por encima de 700 nanómetros hay radiación infrarroja y una gran cantidad de información que hasta ahora no se podía percibir, dijeron los investigadores. Por ejemplo, las células cancerígenas podrían ser fácilmente detectadas ya que tienen una mayor concentración de moléculas de cierto tipo.
Hasta hoy, las tecnologías de detección de infrarrojos requerían cámaras muy sofisticadas y costosas. Pero la nueva tecnología de Tel Aviv es económica y eficiente y podría montarse en una cámara estándar.
Un satélite de vigilancia ambiental podría ‘ver’ un contaminante emitido por una planta, y un satélite espía, detectar dónde se esconden explosivos o uranio ya que cada objeto emite calor en el infrarrojo.
Edición: Gustavo Enrique Bossio Jiménez
Imagen: smart-lighting.es
