“El deporte ha evolucionado mucho, el deporte en Colombia ha tenido un cambio histórico y ahora el deporte se ve más como una profesión. Considero que ha cambiado, ese estatus de lo que significa ser deportista en Colombia, ya valoran y creen en los deportistas. Darles ese empujón a estos niños para que sientan que de aquí se puede vivir es bonito”.
Con sinceridad, el múltiple medallista olímpico colombiano, Carlos Ramírez Yepes expresa su reflexión sobre el crecimiento del significado de representar al país en las diferentes disciplinas deportivas. Eso sí, resaltando que el encuentro de la ‘Escuela de Talentos’ de BMX Racing abre las puertas a una nueva y posible realidad para los niños presentes.
La niñez es la etapa de la vida que representa el inicio de la formación personal y, en muchas ocasiones, del nacimiento de los sueños. Precisamente, Carlos encontró en el deporte su principal apoyo para alcanzar sus objetivos y vivir de lo que más ama. Aunque no fue sencillo, al mirar atrás, un recorrido de sacrificios y desafíos lo llevaron a encontrarse hoy en la pista que lleva su nombre.
“Yo nunca me imaginé que iba a llegar a donde estoy. Lo soñé, lo quise, lo trabajé… pero cuando uno es niño, uno lo ve como un juego. Ver hoy lo que he cosechado me llena de orgullo. Ojalá pudiera decirle a ese niño que fui: ‘haz esto, no hagas esto otro’, para ver si sería mejor hoy”, resalta Ramírez con vehemencia.
Aunque el pasado no se pueda reescribir, el futuro cuenta con páginas en blanco listas para acoger historias de aquellos talentos nacientes. Precisamente, Carlos busca transmitirles a los 70 niños presentes en la ‘Escuela de Talentos’ esa figura élite que quería encontrase cuando el sueño comenzaba: “Es bonito poder compartir con ellos. Siempre he dicho que quiero ser el élite que me habría gustado encontrarme cuando era pequeño. Ser una persona amigable y tranquila, que pueda dar un consejo. Eso me llena mucho”.

Precisamente, la ‘Escuela de Talentos’ representa un espacio de crecimiento y formación, tanto personal, como deportiva, de niños y niñas procedentes de diferentes regiones de nuestro país. A través del acompañamiento de profesionales en áreas que impactan el desarrollo de los talentos, este proyecto evidencia una realidad cada vez más presente en nuestro país, pues el deporte también representa una forma de vida.
“Hay que ver el deporte como una escuela para la vida. Es bonito que ellos estén acá y comprendan que esto también forja personas para la vida, seres humanos capaces de ganar, de perder, de ser resilientes y levantarse de nuevo. Siempre he dicho que uno pierde más de las que gana”, puntualiza Ramírez.
En el deporte no es ajena la constante presión por la victoria, incluso llegando al punto de ser considerado como lo más importante. Sin embargo, valores como la disciplina, el respeto, la perseverancia y la honestidad calan en lo más profundo de las vidas que cuentan con una formación deportiva, independiente de alcanzar o no el ámbito profesional.
Los amigos que se hacen en el camino, las experiencias y enseñanzas que se adquieren representan una realidad que impacta el presente y futuro, así lo menciona Carlos: “Eso hay que enseñárselo a los niños, que esto les va a servir para la vida. Sea en el deporte o por fuera, esto les va a enseñar a luchar por sus sueños, por sus objetivos”.
Sin duda alguna, el primer apoyo para incursionar en el deporte se llama papá y mamá, pero proyectos de esta magnitud generan un mayor abanico de conocimiento para el futuro de los niños y niñas. La concentración deportiva, los espacios de tecnificación en la disciplina para talentos y entrenadores, sumado a las capacitaciones como en la psicología aplicada al deporte, representan la integralidad que el programa lleva como bandera.
“Muchas veces el amor a la patria es lo que lo impulsa a uno a seguir. Porque sí, esto no es gratis, es nuestra forma de vida, pero amamos ponernos la camiseta de Colombia y representar al país. Escuchar el himno en el exterior es lo más bonito que hay”, comenta Carlos con una desbordante alegría, quizás recordando aquellos triunfos en las pistas de los Juegos Olímpicos de Río 2016 y Tokio 2020.

Con el deporte como escudo, Carlos Ramírez expresa que son los atletas los que transmiten a todo el mundo esa otra cara de nuestro país, aquella que evidencia las bondades que tiene Colombia. En el deporte no es sencillo triunfar y no todo lo que brilla es sinónimo de victoria, pero son nombres, equipos, entrenadores, entre otros, los que impactan profundamente a nivel internacional cuando se habla del ‘Tricolor’ nacional.
“Esto es hacer un scouting interesante. En este momento es BMX Racing, pero quién sabe, quizás alguien de acá salga bueno para otra disciplina, teniendo en cuenta los parámetros que ellos ya han establecido a nivel biométrico y medicinal. Nunca se sabe si de aquí salga la próxima promesa de pista, de ruta, de atletismo u otra disciplina. Sé que la ‘Escuela de Talentos’ la están aplicando en otras modalidades también. Y en mi caso, nunca tuve la oportunidad de vivir algo así”, recalca Carlos Ramírez.
La ‘Escuela de Talentos’ continúa su labor del crecimiento de la cantera deportiva del país a través de la formación integral de sus participantes, una que permite divisar con mayor claridad una nueva realidad.
