Algo más de 600 personas han muerto en la ciudad de Eluru, India, víctimas de una extraña enfermedad cuyo origen aún no ha sido identificado. El primer caso de la enfermedad se registró el pasado 5 de diciembre y afectó a mujeres y niños, y fue creciendo exponencialmente.
La mayoría de pacientes presentan secreción de espuma por la boca, vómitos, ardor en los ojos, mareos y convulsiones como síntomas.
Algunos medios señalaron que el Instituto Nacional de Nutrición encontró rastros de plomo, mercurio y níquel en el arroz que consume la población, así como cantidades excesivas de pesticidas y residuos de herbicidas en varios vegetales.
Adicionalmente, se descubrieron residuos de organofosforados en la sangre de los enfermos, aunque las autoridades insistieron que se sigue estudiando cómo este tipo de residuos habría llegado a los infectados.
La revista India Today y el Instituto Indio de Tecnología Química detectó plomo y níquel en muestras de sangre de los enfermos, aunque estas sustancias no se hallaron en las pruebas que se le hicieron al agua de la región, ya que reportes preliminares indicaban que la extraña enfermedad se produjo por consumo de agua contaminada o por contaminación del aire.
No obstante, el ministro de salud del estado de Andhra Pradesh, Yeduguri Sandinti Jaganmohan Reddy, pidió a los expertos repetir pruebas en el agua potable, luego de que se tuvieran indicios de que esta contenía grandes cantidades de diversos residuos de plaguicidas, superando ampliamente los límites permitidos.
El envenenamiento por organoclorados y organofosforados puede darse por el uso exacerbado de pesticidas e insecticidas. Por esa razón, el Gobierno de Andhra Pradesh planea impulsar la agricultura orgánica en la zona.
El gobierno local creó un comité para investigar si el uso excesivo de cloro y blanqueador en polvo de los programas de saneamiento contra el covid-19 estarían detrás del problema de salud.
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