Interés indebido en la celebración de contratos, celebración de contratos sin el cumplimiento de requisitos legales, prevaricato por acción, omisión de control en el sector de la salud y responsabilidad penal de las personas jurídicas que hayan buscado beneficiarse de la comisión de delitos contra la administración pública, son los cinco delitos que habría cometido Ulhay Beltrán López, gerente del Hospital universitario Cari de alta complejidad y otros particulares tras firmar a escondidas el contrato de un operador para el centro asistencial.
Luego de conocerse el contrato, firmado el pasado 27 de diciembre, la Procuraduría General de la Nación emitió un comunicado en el que advirtió que Beltrán López no se encontraba dotado con la capacidad legal necesaria para comprometer a la empresa por no contar con la autorización de la junta directiva del centro asistencial.
Ante estos incumplimientos legales, el ministerio público pidió al gerente declarar la nulidad del contrato, teniendo en cuenta que lo firmó “sin tener la competencia suficiente para suscribir el contrato que hoy se reprocha, ejerció un poder para fines y objetivos distintos a la garantía del interés público”.
Por su parte, la gobernadora del Atlántico, Elsa Noguera de la Espriella, aseguró que “no queremos un operador privado para el hospital porque el privado siempre va a querer su pedacito (…) Creemos que tenemos herramientas suficientes para tumbar ese contrato y no tememos de una demanda por los privados”, anotó la mandataria.
Para este lunes se tiene previsto que la Gobernadora se reúna con Gelman Rodríguez, procurador delegado para temas de salud, con el fin de analizar las razones por las cuales no se considera viable el cuestionado contrato.
Texto: Andrés Guzmán de la Cruz.
Foto: procuraduria.gov
