Noticias Coopercom se tomó el stand de PaisSana, un país que sana, una iniciativa del Fondo Colombia en Paz que reúne a más de doce asociaciones y productores víctimas del conflicto armado y firmantes del Acuerdo de Paz, quienes exhiben y comercializan sus productos en puntos estratégicos del Carnaval de Barranquilla.
La propuesta busca visibilizar el trabajo productivo de comunidades que han transformado sus territorios, históricamente golpeados por la violencia, y que hoy apuestan por la economía legal, el emprendimiento rural y la reconciliación.
Durante la jornada, los productores entregan muestras gratuitas de snacks para que locales, turistas nacionales e internacionales conozcan no solo los sabores, sino también las historias de vida que hay detrás de cada marca, incentivando así el consumo responsable y el apoyo directo a estas iniciativas.
El despliegue se realiza este jueves 12 y viernes 13 de febrero en el Gran Malecón del Río, donde el público puede degustar marañones, café, chips de yuca y plátano con sal marina, nuez de sacha inchi de la Costa Caribe, chips de chontaduro del Pacífico colombiano, rosquitas horneadas de plátano con queso y tostadas de plátano coco del Meta, entre otros productos artesanales.
“El Carnaval de Barranquilla es una vitrina estratégica para mostrar la riqueza gastronómica de los territorios de paz y generar oportunidades económicas para cientos de familias víctimas del conflicto y firmantes del acuerdo”, señalaron los organizadores.
Conversamos con algunos de los productores invitados, quienes destacaron los beneficios de estas iniciativas y el impacto directo que generan en decenas de familias campesinas dedicadas al cultivo, la transformación y la comercialización.
“Asocafé está compuesta por 100 familias afectadas por el conflicto armado en el sur de Bolívar que decidieron dar un paso hacia el cambio. Antes muchos dependían de cultivos ilícitos; hoy generan empleo y economía desde la legalidad”, explicó Edgard Mendoza, presidente de la junta directiva de la asociación.
Por su parte, Hernán Velásquez, vocero de Sufruta, aseguró: “Estamos enfocados en la crema y los snacks de marañón, productos que provienen del norte de Córdoba y que elaboramos junto a mujeres víctimas del conflicto armado. Actualmente impactamos de manera directa a 20 familias y de forma indirecta a otras 35 a través de pequeños productores”.
