Un nuevo remezón político sacude al país tras las declaraciones del mandatario electo, Abelardo De La Espriella, quien desde Montería anunció su intención de establecer a Barranquilla como sede alternativa del Poder Ejecutivo a partir de su posesión el próximo 7 de agosto.
Esta iniciativa reafirma el compromiso expresado durante su campaña de combatir el centralismo y otorgar mayor autonomía a las regiones, un modelo que también planea extender a ciudades clave como Medellín y Cali. Para formalizarlo, De La Espriella anticipó que presentará un proyecto de acto legislativo para otorgar oficialmente dicha dignidad a la capital del Atlántico.
Ante la propuesta, el académico e historiador Diógenes Rosero calificó la medida como una señal clara del futuro Gobierno hacia la descentralización y el acercamiento a sus bases electorales. Sin embargo, enfatizó que el verdadero éxito de este anuncio dependerá de su capacidad para integrar a diversos sectores sociales e impulsar proyectos clave para el Caribe, tales como la recuperación del río Magdalena, la conectividad regional y la autonomía energética.
Foto: Alcaldía de Barranquilla
