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Casa EspecialesPuerto de Barranquilla fue concebido para ‘sufrir’ con el dragado

Puerto de Barranquilla fue concebido para ‘sufrir’ con el dragado

por Redacción: Noticias Coopercom

La historia del puerto sobre el río Magdalena se remonta al descubrimiento de ‘Bocas de Cenizas’ por el conquistador Rodrigo de Bastidas el 1 de abril de 1501, lo que permitió descubrir la arteria fluvial más importante de Colombia, el río Magdalena. 

Con el avanzar de los años se inicia la actividad comercial alrededor de 1824 con la navegación de los buques de vapor, lo que despertó el interés de los empresarios de la época en la utilización del Río Magdalena como medio de transporte.

Otro aspecto importante fue la construcción del Ferrocarril Barranquilla – Salgar en 1872, y el traslado de la Aduana Nacional a Barranquilla, incrementándose el deseo de habilitar el sector de Bocas de Ceniza para el comercio marítimo internacional.

La construcción del Muelle de Puerto de Puerto Colombia en 1893

Las obras del Puerto Terminal Marítimo que se construía en Bocas de Cenizas se suspendieron por un tiempo. En 1906, se reanuda el proyecto con la celebración del contrato entre el Gobierno Nacional de la época con la firma Julius Berger Konsortium para la apertura y canalización de las Bocas de Ceniza y la construcción de un puerto en Barranquilla, pero nuevamente se paraliza la obra por la confrontación de la primera guerra mundial que impide la ejecución del proyecto. 

En 1919, se crea la Compañía Colombiana de Bocas de Ceniza quien celebra un contrato con el Gobierno Nacional para la ejecución de las obras, pero tampoco logran culminar los trabajos del puerto fluvial.

Finalmente, por iniciativa de los hermanos Roberto y Karl Parrish, el Gobierno suscribe un contrato con Winston Broches para la terminación de los trabajos, los cuales fueron inaugurados por el presidente Alfonso López Pumarejo en 1936. El 22 de diciembre se oficializó la apertura del canal navegable y se inauguraron las instalaciones del Terminal Marítimo y Fluvial.

Para lograr la construcción del puerto de Barranquilla, se realizan trabajos hidráulicos de alta ingeniería, con el diseño y construcción de 2 tajamares en roca en cada marguen del río para poder encauzar las aguas, y lograr un efecto hidráulico para acelerar la velocidad de la corriente y así poder arrastrar los bancos de arena y sedimentos que se forman en la desembocadura para lograr la entrada de los buques al Puerto Terminal.

No obstante, a pesar de la construcción de los tajamares, el Puerto de Barranquilla, en todas las épocas de su historia, se ha visto en la imperiosa necesidad de ser dragado periódicamente sobre todo en el sector de Bocas de Cenizas. La remoción de los sedimentos ha sido siempre un dolor de cabeza para la alcaldía de Barranquilla y los gremios portuarios y económicos de la ciudad, además, porque se depende de las inversiones que apruebe el Gobierno Nacional. 

De esta manera, la historia del Puerto de Barranquilla se ha repetido a lo largo de estos años. Las noticias siempre son las misma para las autoridades locales, los gremios portuarios y económicos pidiendo la intervención del Estado para solucionar los problemas de sedimentación del canal navegable que, no permiten el ingreso y zarpe de grandes embarcaciones. Ese ha sido el tema desde 1936 hasta nuestros días. Desde esa época hasta hoy, el Gobierno ha invertido miles de miles de millones de pesos para mantener en óptimas condiciones el puerto local. 

Desde los periodos presidenciales de Juan Manuel Santos e Iván Duque Márquez, el Estado ha buscado la solución a los problemas de navegabilidad del río Magdalena. Primeramente, se realizó la contratación con el grupo Navelena, conformado por la constructora brasilera Odebrecht y la colombiana Valores y Contratos (Valorcom), a quienes se les otorgó el contrato de concesión de las obras de dragado y encauzamiento del río con una inversión de $2,5 billones, en agosto de 2014. 

Por los múltiples hechos de corrupción presentados por la firma brasilera Odebrecht, el Ejecutivo nacional, a través de la Superintendencia de Sociedades, liquidó el contrato con el Grupo Navelena en el 2017.

Posterior a estos hechos, se inicia un nuevo proceso de contratación en el gobierno del presidente Duque con un nuevo modelo de licitación con la participación del Ministerio de Transporte y de la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI), a través de una nueva Asociación Público Privada para que las empresas interesadas en participar puedan conocer los alcances de esta APP. Los pliegos se dan a conocer en agosto del 2021.

Este nuevo proyecto de concesión que buscaba activar la navegabilidad desde el puerto fluvial más importante del país, con una inversión de $1,53 billones, a lo largo de 668 km, entre Bocas de Ceniza (Barranquilla) y Barrancabermeja (Santander), era la nueva esperanza que tenían la Administración distrital y los gremios portuarios y económicos para ver solucionados los problemas de navegabilidad, los que se vieron nuevamente frustrados al ser declarada desierta la licitación de la APP del río, al no presentarse proponentes este 16 de junio de 2022.

Ante esta circunstancia, el gobierno del presidente Iván Duque presentó un ‘Plan B’ con la presencia del alcalde Jaime Pumarejo; la ministra de Transportes, Angela María Orozco; la directora de Departamento Nacional de Planeación, Alejandra Botero Barco, y Pedro Pablo Jurado, director ejecutivo de Cormagdalena, para garantizar la navegabilidad del Puerto de Barranquilla, y anuncia que los recursos establecidos para la fallida APP del río Magdalena se destinen a las obras prioritarias en el canal de acceso que “garanticen su adecuado mantenimiento y la normalidad en las operaciones”. 

El presidente Duque autoriza “efectuar una nueva definición del proyecto a través de un CONPES de declaratoria de importancia estratégica, y pide adelantar las gestiones presupuestales que permitan la reestructuración de la vigencia futura que inicialmente se preveían utilizar para la APP del Río Magdalena”.

Duque ordenó suscribir un convenio entre Cormagdalena, Invías, la ANI, la Alcaldía de Barranquilla, Puerta de Oro Empresa de Desarrollo del Caribe y Findeter para que “este último administre, ejecute y haga seguimiento a aquellas obras prioritarias necesarias para una debida operación del canal de acceso al puerto de Barranquilla”.

Aseguró el jefe de Estado que “las obras que serán contratadas con los recursos nacionales, a partir del convenio que se suscriba, son aquellas intervenciones prioritarias requeridas para asegurar una zona portuaria estable y sostenible en el corto, mediano y largo plazo”.

Dentro de toda esta información que diera el presidente Duque, el 17 de junio de 2022, se incluyen obras para restablecer la funcionalidad del canal de acceso y la compra de una draga que realice de manera permanente las actividades para mantener las condiciones de profundidad requeridas para el tránsito de embarcaciones en la zona portuaria.

Además, en este convenio queda estipulado que se contratarán las actividades de la primera fase del puerto de aguas profundas, de acuerdo con los estudios y diseños adelantados por la Alcaldía.

Ante todos estos anuncios, el alcalde Jaime Pumarejo, mostró su complacencia con la noticia del plan B dada por el presidente Iván Duque, al manifestar “porque de un impase nace una oportunidad; de una frustración de hace menos de 24 horas, hoy hay una gestión efectiva que, debo reconocer, se origina del Gobierno nacional, no de nosotros”. 

Añadió el mandatario de los barranquilleros que el puerto de aguas profundas frente a la desembocadura del río Magdalena “no será solo para los barranquilleros, sino para el 70 % de los colombianos que viven en la cuenca del río, un puerto para los Santanderes, Cesar, Magdalena, Bolívar, igualmente para Antioquia, Caldas y todos los colombianos”.

Los gremios portuarios esperan que después de la fallida APP del Río, los anuncios dados por el presidente Duque se cumplan dentro de los tiempos que le quedan a esta administración que ya está de salida. El director ejecutivo de Asoportuaria, Lucas Ariza, señaló que después de la caída de la APP del río, se activó una alternativa diseñada por la Alcaldía y los portuarios para invertir los recursos destinados de la Asociación Público Privada, a la urgencia o necesidades más básicas para la zona portuaria.

Entre las alternativas, dice el dirigente portuario, “esta garantizar el dragado de los próximos años, tener un sistema de dragado a través de una draga propia o un contrato a largo plazo, disponer las obras rígidas y finalmente asegurar la primera fase de puerto futuro, proyecto impulsado por la alcaldía de Barranquilla en el que se han realizado varias mesas de trabajo. Sin embargo, no hay certeza en el tiempo para lograr los cambios y las modificaciones que se necesitan”.

Advierte Lucas Ariza que “…en estos momentos los gremios portuarios y económicos estamos viviendo cierta inestabilidad principalmente por la ola invernal que se presenta en el país, esto hace que la sedimentación en Bocas de Cenizas se realice de manera acelerada”.

“Sin embargo, hay una draga que a medida que va alertando las dificultades trabaja para mantener unos calados aceptables para la operación. Lo que esperamos es tener una zona portuaria estable y sostenible con el apoyo del Gobierno y la empresa privada se logre concretar un proyecto para tener un puerto que le aporte a la competitividad del país”, enfatizó Ariza 

Para los concejales de Barranquilla, el nuevo Gobierno debe seguir trabajando para buscarle una solución a la problemática del puerto de Barranquilla. El presidente del concejo, Juan Ospino Acuña, dijo a noticiascoopercom.co, que hay que “insistir en la recuperación del canal navegable y la mejora se da con la obtención de una draga propia. Además, se debe buscar construir el puerto de aguas profundas que, ha sido anunciado desde hace tiempo para el bien de la comunidad y la competitividad del país”.

“Todo el anuncio dado por el presidente Iván Duque es recibido con buenos augurios y ojalá estos actos de gobiernos se puedan materializar y concluyan en una solución definitiva para los problemas eternos del puerto, para volver a hacer la primera ciudad portuaria y competitiva del país”, precisó el presidente del Concejo, y añadió que “los gremios portuarios tienen que trabajar con ahínco, mayor compromiso y hacer el mayor esfuerzo para rescatar la competitividad”.

Al ser interrogado sobre la decisión que debería tomar el nuevo presidente electo, Gustavo Petro, con relación al puerto de Barranquilla, afirma que “…estas son decisiones de políticas de Estado. Él tiene mucho conocimiento sobre este tema ya que ha estado en el poder legislativo durante 30 años y conoce bien la importancia que este tiene”.

Por su parte, el concejal Richard Fernández aseguró que “…el tema del puerto de Barranquilla se convirtió en un negociazo para Cormagadalena y Findeter en la contratación de las dragas. No había muestra de buenos resultados en los niveles del canal navegable para mejorar la competitividad del terminal portuario con los otros puertos del Caribe.

Lo mejor que le podía pasar a la ciudad era que se diera la adjudicación de la APP del Río, para acabar de una vez por todas con la problemática de los bajos calados del puerto y convertir a la ciudad en más competitiva”. 

Dijo que, “a pesar de tener una ministra de Transporte costeña, ésta le dio la espalda a la ciudad, y trabajo para la adjudicación de la APP, viéndose perjudicada Barranquilla. No creo en los anuncios hechos por el presidente Duque, quien va de salida, no se van a dar”, advirtió Fernández.

Escrito, videos y fotos: Jorge Martínez Movilla.