sábado, mayo 30, 2026 12:17 pm

Casa Atlántico“Sabores de fe”, platos típicos que unen al Atlántico en Semana Santa

“Sabores de fe”, platos típicos que unen al Atlántico en Semana Santa

por Cristian Álvarez Gómez

Más allá del recogimiento espiritual, la Semana Santa en el Atlántico colombiano es también una celebración de los sabores tradicionales que han pasado de generación en generación. En pueblos y ciudades del Caribe, las cocinas se llenan de aromas a coco, pescado frito y dulces de frutas, manteniendo viva una de las costumbres más sabrosas de la región: la gastronomía cuaresmal.

Durante los días santos, especialmente el Jueves y Viernes Santo, muchas familias atlanticenses se abstienen de consumir carne roja. En su lugar, optan por una variada oferta de platos a base de pescado y vegetales, en los que se destacan ingredientes locales como el plátano, la berenjena, el ñame y el coco.

Entre los platos más representativos está la mojarra frita con arroz de coco, acompañada de patacones y ensalada. Este plato, infaltable en muchas mesas, es el resultado perfecto entre sabor, tradición y sencillez. Otro clásico que no puede faltar es el sancocho de pescado, preparado con bocachico salado, tubérculos y en algunos casos, leche de coco, para darle un toque más cremoso.

También se destacan las tortillas de huevo con berenjena o plátano, una opción sin carne muy popular en hogares humildes y tradicionales. No puede quedar por fuera el arroz de lisa, servido con bollo limpio y suero costeño, ni las albóndigas de pescado, una delicia que mezcla proteína de mar con aliños y creatividad costeña.

Pero no todo son platos salados. La Semana Santa es también sinónimo de dulces. En los patios de las casas, muchas familias se reúnen a preparar delicias como el dulce de papaya verdecorozoicacococo con piña y el infaltable dulce de leche cortada. Más que postres, son recuerdos vivos de la infancia, de las abuelas y de una cultura que cocina con el alma.

Estas preparaciones, más que simples recetas, son una expresión de la identidad cultural del Caribe colombiano. Cada plato cuenta una historia, cada bocado remite a la fe, al compartir y al orgullo de una herencia culinaria que se resiste a desaparecer.

“La Semana Santa sin arroz de coco y pescado frito no es Semana Santa”, dice entre risas doña Mercedes Pacheco, habitante de Galapa, mientras revuelve su olla de dulce de papaya. Como ella, cientos de mujeres y hombres del Atlántico siguen manteniendo viva la tradición, con cuchara en mano y corazón creyente.