La tecnología y el conocimiento se ponen al servicio de la inclusión. La Universidad Simón Bolívar y el Museo de Arte Moderno de Barranquilla(MAMB) trabajan juntos en una propuesta piloto que busca que más personas puedan disfrutar el arte sin barreras.
La iniciativa está pensada para personas con discapacidad visual, auditiva y cognitiva, y apunta a transformar la experiencia dentro del museo. No se trata solo de adaptar espacios, sino de crear herramientas que permitan recorrer las salas, comprender las obras e interactuar con ellas de manera autónoma.
En el proyecto participan los 11 programas de la Facultad de Ingenierías de Unisimón. Desde distintas disciplinas se plantean soluciones como dispositivos de apoyo, desarrollos de software, herramientas con inteligencia artificial y ajustes físicos en el espacio que faciliten la movilidad y la comprensión de los contenidos.
Para Claudia Ayala Rueda, decana de la Facultad de Ingenierías, el reto es claro: lograr que más personas puedan acercarse al arte con mayor independencia. Por su parte, Diana Acosta Miranda, gerente del MAMB, resaltó que la meta es que cada visitante se sienta parte del lugar y pueda vivir el museo con libertad y plenitud.
Desde la academia, Sonia Falla Barrantes destacó que este tipo de proyectos permiten a los estudiantes enfrentarse a problemas reales y entender que la innovación no es solo teoría, sino una herramienta que impacta la vida cotidiana.
Más que una alianza formal, se trata de un trabajo conjunto que conecta educación, cultura y tecnología para que el museo sea un espacio cada vez más abierto, cercano y pensado para todos.
