“Quiero darle las gracias a Dios por estar aquí presente en este gran evento. Hoy recibo esta bandera con el corazón lleno de orgullo y responsabilidad. No es solo un símbolo de nuestra nación, sino la representación de cada esfuerzo, cada entrenamiento y cada sueño de nuestros atletas”, aquellas fueron las palabras de Ángel Gabriel Barajas Vivas, el actual subcampeón olímpico de la barra fija y uno de los encargados de recibir el Pabellón Nacional previo a los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026.
Junto al nortesantandereano estuvo la golfista bogotana María José Bohórquez Fonseca y quienes entregaron este símbolo nacional fueron la ministra del Deporte, Juliana Gutiérrez Zuluaga; y el presidente del Comité Olímpico Colombiano, Ciro Solano Hurtado, en la mañana de este miércoles 9 de septiembre.

La representación de los dos atletas nacionales va más allá de recibir una bandera, pues representa llevar consigo a sus familias, entrenadores, compañeros, ciudades, regiones y millones de corazones que apoyan cada una de las historias construidas a través del sacrificio y el esfuerzo. Así lo destacaba la ministra Gutiérrez: “Hoy tenemos una delegación con más de 400 atletas, acompañados por entrenadores y equipos multidisciplinarios. Pero detrás de ustedes también hay familias, delegaciones, federaciones, dirigentes y muchas personas que han creído y trabajado para que puedan llegar hasta aquí”.
En la ceremonia, que tuvo lugar en las instalaciones del Comité Olímpico Colombiano, se resaltó el significado de ser el atleta que porta el ‘Tricolor’ nacional. No es cuestión exclusivamente de medallas; es la representación del carácter, la fortaleza y la perseverancia para afrontar las diversas situaciones que se presentan en el día a día, ya que entre la resiliencia y la alegría nace la mezcla perfecta para continuar, aun cuando “todo parece perdido”.
“Nuestra Constitución reconoce, en su artículo 52, el derecho de todas las personas a la práctica del deporte y establece que el deporte y la recreación forman parte de la educación y constituyen gasto público social. Por eso, invertir en deporte es invertir en salud, educación, oportunidades, prevención, convivencia y, especialmente, en el futuro de nuestra niñez y nuestra juventud”, afirma con contundencia el presidente del COC, Ciro Solano Hurtado.

Allí aparecen quienes hacen posible lo imposible, quienes compiten y hacen de sus nombres la representación de su hogar, ciudad, región y, por supuesto, del país. Durante la entrega del Pabellón Nacional rumbo a Santa Fe 2026asistieron 30 atletas de diferentes disciplinas, donde nombres como los del marchista César Herrera, la velocista Lina Licona, el bolichero Óscar Rodríguez, la esquiadora náutica Daniela Verswyvel y el patinador artístico Deivi Rojas representan historias únicas dentro de una selecta delegación.

Precisamente, dentro de esas diversas realidades está presente el común denominador de contar con apoyo para continuar en el camino del deporte. Así lo recalca el presidente del COC: “Necesitamos que el programa Deportista Apoyado siga creciendo, porque es una de las herramientas fundamentales para que nuestros atletas tengan la tranquilidad y las condiciones necesarias para prepararse adecuadamente y competir al más alto nivel”.
Junto a los atletas también aparecen los entrenadores, médicos, fisioterapeutas, mecánicos y delegados que componen una delegación nacional de 582 integrantes para Santa Fe 2026. Durante la ceremonia, entrenadores como Jossimar Calvo (gimnasia artística) y Martín Knight (squash) fueron el fiel reflejo de cómo el deporte cambió sus vidas, primero como atletas y ahora como formadores.

“Colombia se ha preparado para competir al más alto nivel y nuestro objetivo es claro: mantenernos entre los tres primeros lugares de Suramérica, el cuál sería un buen indicador para futuros compromisos internacionales”, destaca el presidente del COC Ciro Solano y desde este aspecto también se evidencia la trascendencia de la dirección deportiva.
La entrega del Pabellón Nacional también contó con la presencia de directivos como el presidente de la Federación Colombiana de Fútbol (FCF), Ramón Jesurún Franco, y el presidente de la Organización Deportiva Bolivariana (ODEBO), Baltazar Medina, quienes recuerdan la importancia de marcar un norte y establecer objetivos dentro de una institución deportiva. Todo lo anterior implica, a grandes rasgos, comprender el valor de representar una bandera, donde los principios son fundamentales a la hora de actuar en beneficio de todos los involucrados.


“El presidente De La Espriella ha expresado su compromiso de trabajar para que el talento colombiano tenga más oportunidades, preparación y respaldo. Ese respaldo es precisamente el que necesitan nuestros deportistas para que continúen llevando la bandera de Colombia a los escenarios más importantes del mundo”, menciona Solano Hurtado y destaca el trabajo en conjunto entre el Ministerio del Deporte y el Comité Olímpico Colombiano.
A este trabajo en equipo es necesario sumar el reconocimiento a las Federaciones Deportivas Nacionales, ligas deportivas, institutos departamentales y municipales, patrocinadores y dirigentes deportivos que creen y trabajan por el significado de nuestra bandera en los múltiples eventos internacionales. Ese reconocimiento también abarca el entendimiento de la responsabilidad de representar a todo un país, sin dejar de lado la importancia de cada integrante en los diferentes “engranajes” que ayudan al deporte colombiano a continuar creciendo.
La ministra del Deporte dejaba claro ese trabajo en equipo a través de sus palabras: “Quiero reconocer el trabajo del Comité Olímpico Colombiano y de los equipos técnicos del Ministerio del Deporte que han acompañado sus procesos y reconocen todo lo que ustedes (atletas) han tenido que recorrer para ganarse este lugar en esta delegación y, precisamente, por eso quiero felicitarlos. Estar aquí no es un regalo, ustedes se lo ganaron, se ganaron el derecho a vestir los colores de Colombia con sus resultados, que con tanta disciplina y tanto esfuerzo han logrado”.

En total 415 atletas, 210 mujeres y 205 hombres, están próximos a disputar los XIII Juegos Suramericanos Santa Fe 2026, cada uno con una historia única, pero entrelazados por los colores que representan a nuestro país. La bandera nacional no exige un podio, recuerda el camino que cada integrante de la delegación recorrió para encontrarse en ese escenario deportivo internacional.
“Los Juegos Suramericanos nos recuerdan que el deporte une naciones, inspira generaciones y nos impulsa a dar lo mejor de nosotros mismos como atletas. Quiero invitarlos a todos para que, en estos Juegos, con mucho respeto, alegría y espíritu deportivo, flamee nuestra bandera con mucha fuerza. Cada competencia hace un homenaje y trabajo al talento de nuestra tierra”, puntualizaba Ángel Barajas tras recibir la bandera que representa miles de historias.

