Los problemas de erosión en varios kilómetros de la vía Barranquilla – Santa Marta han llevado a proponer varias alternativas, sobre todo cuando a partir de 2019 entre ambas ciudades habrá un nuevo puente sobre el río Magdalena, que requirió una inversión de más de $600 mil millones con dos calzadas y ciclovías.
El concesionario actual aduce que no tiene recursos para acometer un viaducto, algo parecido a lo que se hizo en la Ciénaga de la Virgen en la vía de Barranquilla a Cartagena.
Todo apunta a que los recursos los debería poner el Gobierno Nacional, porque es un proyecto que no está contemplado en la actual concesión, serían más de $500 mil millones y el Ministerio de Transporte señala que no tiene esos dineros para acometer la obra.
Lo grave es que el anterior Gobierno sembró esperanzas en la comunidad empresarial cuando anunció estudios ambientales para buscar solución a la problemática de erosión, pero nunca dijo que ni Invías ni la ANI tenían recursos para acometer el proyecto, tal como se hizo con el nuevo puente sobre el río Magdalena, ejecutado vía presupuesto nacional.
Ahora la ministra de Transporte, Ángela María Orozco, ha propuesto un nuevo trazado de esta vía, con una intervención de 124 kilómetros, añadiéndole los 20 kilómetros de la vía de La Prosperidad, que se construye desde Palermo, paralela al río, hasta Sitionuevo, Magdalena.
El nuevo corredor vial sugerido iría desde Palermo, corregimiento de Sitionuevo, hasta Fundación, en el mismo Magdalena, en un trayecto aproximado de 144 kilómetros, cruzando los municipios ribereños de Sitionuevo, Remolino, Salamina, Pivijay y la población de Piñuelas.
La propuesta no ha caído del todo bien en los gremios económicos. Por ejemplo, el presidente de Fitac, Carlos González, considera que el nuevo trazado no ha sido socializado por el Ministerio de Transporte y a la vez generaría un mayor impacto en los costos logísticos y turísticos porque la nueva vía estaría más lejos que la actual. Ello podría generar nuevos peajes y eso sería grave para la cadena logística, sostiene González. Además, el Puerto de Barranquilla sería solo para la competencia local, no internacional.
El presidente del Comité Intergremial del Atlántico, Ricardo Plata, sostiene que el nuevo proyecto ayudaría a descongestionar la vía Barranquilla – Ciénaga del transporte pesado, sin que ello signifique descuidar la actual carretera, a doble calzada, más cuando en un año se dará al servicio el nuevo puente Pumarejo.
El director ejecutivo de la Cámara Colombiana de Infraestructura, CCI, Carlos Rosado, sostiene que la idea de un nuevo trazado es buena, pero jamás debe abandonarse la actual carretera.
Ante este mar de incertidumbres, habrá que esperar una reunión entre el Ministerio de Transporte y los gremios económicos, que siempre han dado la lucha por la nueva vía, pero no se sabe cuándo será.
Este martes estará en la ciudad la Ministra entregando nuevas obras viales como la reconstrucción de la carrera 38 y la Circunvalar de la Prosperidad, entre Malambo y Galapa en un primer tramo, construida por Concesión Costera.
Texto y foto: Jorge Montaño Acosta
