La iluminación de la Torre Eiffel se apagó esta noche a las 23:30 hora local (21:30 GMT), un poco antes del horario habitual, en señal de duelo por el papa Francisco, quien falleció este lunes a los 88 años en el Vaticano.
“Para honrar su memoria, la Torre Eiffel se apagará esta noche y propondré que un lugar de París lleve su nombre”, anunció la alcaldesa de la capital francesa, Anne Hidalgo, pocas horas después de conocerse la noticia de su fallecimiento esta mañana.
El emblemático monumento de hierro, que se ilumina cada día al atardecer gracias a unas 20.000 bombillas, suele permanecer encendido hasta la medianoche, excepto en los meses de verano y durante las vacaciones escolares, cuando se extiende hasta la 01:00 de la madrugada (23:00 GMT).
El apagado de la Torre Eiffel no fue el único homenaje de la ciudad al pontífice. A las 11:00 hora local (09:00 GMT), las campanas de la catedral de Notre Dame repicaron 88 veces, una por cada año de vida del papa argentino. Las misas en ese templo —que reabrió sus puertas en diciembre pasado tras una larga restauración a raíz del incendio de 2019— se celebraron en su memoria, y actualmente se desarrolla una vigilia que se extenderá hasta la medianoche.
Mañana se celebrará otra homilía en su honor en Notre Dame, mientras que ceremonias similares se llevaron a cabo en todo el país, en ciudades como Lille, en el norte, o Marsella, en el sur.
En esta última ciudad costera, que Francisco visitó en 2023 durante los Encuentros Mediterráneos, también se apagaron esta noche las luces de tres monumentos emblemáticos: el Ayuntamiento, la basílica de Notre-Dame de la Garde y el Palacio del Pharo, según informó su alcalde, Benoît Payan.
En Francia, las muestras de homenaje llegaron desde todos los sectores del espectro político. El presidente Emmanuel Macron, desde el archipiélago de Mayotte, recordó que “durante todo su pontificado estuvo al lado de los más vulnerables” y que “toda su vida luchó por más justicia”.
