El caso de la tortura y muerte del abogado Javier Ordóñez en un presunto acto de abuso policial a quien dos uniformados trataron de controlarlo un arma tipo taser, no será asumido por la Dirección de la Justicia Penal Militar.
Un despacho al respecto decidió remitir a la Fiscalía General de la Nación estas investigaciones al considerar que “los elementos de prueba hasta ahora recaudados no permiten afirmar que se trata de un acto que tenga relación con el servicio”.
La Fiscalía General de la Nación, en cabeza de Francisco Barbosa, anunció hace pocos días que este ente adelantaría la investigación bajo el mando de la dirección de derechos humanos, luego de los testimonios de siete personas y de analizar videos de cámaras de seguridad.
La familia del occiso confirmó que el cuerpo de Ordoñez presenta nueve fracturas en el cráneo, lesiones en costillas, el hígado reventado y otras lesiones, que se presumen fueron consecuencias de heridas que sufrió el abogado durante su traslado al CAI del barrio Villa Luz, en el sector de Engativá.
El caso de Ordóñez trascendió luego de que videos de su golpiza rodaron por las redes sociales y miles de manifestantes salieron a las calles de Bogotá, Cali, Medellín y otras ciudades protestando y destruyendo a su paso unos 56 Centros de Atención Inmediata de la Policía, establecimientos comerciales y provocando problemas de movilidad, al final de los cuales se produjeron cerca de 12 muertes de civiles y un número indeterminado de heridos de la fuerza pública y de ciudadanos.
Por los hechos que se desarrollaron la semana pasada, medio centenar de uniformados están siendo investigados.
Edición: Gustavo Enrique Bossio
