El consejero presidencial para los Derechos Humanos y Asuntos Internacionales, Jefferson Mena, aseguró que la declaración de la representante de la Oficina de las Naciones Unidas en Colombia para los Derechos Humanos, Juliette de Rivero, acerca de que el Estado colombiano se niega a reconocer su responsabilidad sobre los hechos de la masacre de Bojayá, es “irresponsable y equivocada”.

Al rememorar los 20 años de los hechos ocurridos en Bojayá, Chocó, en los que unas cien personas perdieron la vida por un ataque a la iglesia del pueblo, la representante de la ONU dijo que, si bien las Farc y las llamadas Autodefensas aceptaron su responsabilidad, el Estado colombiano se niega a reconocer los suyos. Por ello, dos décadas después del hecho, Bojayá sigue sin garantías de seguridad para sus habitantes.
Ante las palabras de la señora De Rivero, Mena respondió que “nunca había visto tal grado de irresponsabilidad y desconocimiento en las declaraciones de una representante de un organismo como las Naciones Unidas. Como chocoano, como negro y como colombiano me ofende dichas palabras, porque desconoce lo ocurrido hace 20 años en Bojayá”.
Aunque la Consejería Presidencial para los Derechos Humanos insiste en que cumplió sus deberes y sus funciones, la ONU se mantiene en su posición de que el Estado colombiano no ha actuado con los estándares internacionales en materia de verdad, justicia, reparación y garantías de no repetición y que, por el contrario, la violencia en Bojayá y el Chocó en general, se ha multiplicado.
Edición: Gustavo Enrique Bossio Jiménez
Fotoprincipal: derchoshumanos.org.co
