sábado, mayo 16, 2026 7:26 pm

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Gran Parada: un homenaje a los grandes de la tradición

por Cristian Álvarez Gómez

La Gran Parada de Tradición 2026 es un homenaje vivo a los portadores de la tradición, a esas mujeres y hombres que mantienen encendidas, generación tras generación, las expresiones más emblemáticas de la fiesta. Este año el desfile se vive en el marco de los 25 años de la Declaratoria del Carnaval de Barranquilla como Patrimonio Cultural de la Nación.

Desde las 10:30 de la mañana, el Cumbiódromo de la Vía 40 se llena de historia, color y memoria colectiva. Cerca de 130 grupos folclóricos recorren la avenida y muestran por qué esta es la fiesta más grande de Colombia: tradición que camina, que suena y que late al ritmo de tambores y millos.

La Gran Parada pone el foco en las danzas de paloteo, una de las expresiones guerreras más antiguas y representativas del Carnaval. El paloteo es símbolo de unión, disciplina colectiva y resistencia cultural; es coreografía, es combate simbólico y es herencia viva.

El desfile exalta su valor patrimonial y honra la memoria de tres directoras que dedicaron su vida a custodiar estos saberes y que fallecieron en 2025: Ángela Pedroza, Edaida Orozco y Luisa Orozco. También se celebran los 90 años del Paloteo Mixto, una de las danzas más vistosas y antiguas de la fiesta.

“La Gran Parada de Tradición es un acto de respeto y gratitud con quienes sostienen el Carnaval desde la raíz. El paloteo representa la fuerza colectiva y la memoria viva de la fiesta”, expresa Juan José Jaramillo, director del Carnaval de Barranquilla.

Las danzas se organizan por orden de antigüedad, integrando sus distintas modalidades. Se suma la participación especial del Paloteo de Gaira, y el desfile también rinde homenaje a las Pilanderas de Valledupar. El rey Momo, Adolfo Maury, exalta a las Farotas de Talaigua, reafirmando este espacio como tribuna de reconocimiento a los tesoros vivos del Carnaval.

Con este recorrido, la ciudad celebra un patrimonio que no es estático: se mueve, se transforma y se defiende en la calle. Las danzas tradicionales y los grupos folclóricos siguen siendo el corazón que mantiene latiendo esta fiesta, declarada Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.