Los XIII Juegos Suramericanos Santa Fe 2026 llegaron a su final este 26 de septiembre con una ceremonia que reunió a deportistas, voluntarios, artistas y autoridades para despedir dos semanas de competencia. El desfile conjunto de las delegaciones, el reconocimiento a quienes hicieron posibles los Juegos y el apagado del fuego suramericano marcaron los últimos instantes de una edición que quedará en la memoria del deporte continental.
Después de 14 días de competencia con podios, himnos, abrazos y celebraciones, llegó el momento de decir adiós. Santa Fe 2026 cerró oficialmente sus puertas con una ceremonia concebida como un gran encuentro de agradecimiento entre quienes protagonizaron dentro y fuera de los escenarios los XIII Juegos Suramericanos.
La jornada comenzó con una puesta artística protagonizada por la Red de Coros y Orquestas, con alrededor de 320 niños de escuelas de Santa Fe sobre el escenario. El repertorio incluyó “Late el Sur”, “Hasta la raíz”, obras sinfónicas y otras interpretaciones que dieron paso al segmento protocolario de la noche.
Posteriormente, Julia Mancilla, acompañada por coro y pianista, antecedió la apertura oficial de la ceremonia, presentada por Luciana Trincheri y Juan Manuel Velasquez. Uno de los momentos más emotivos llegó con el desfile de los abanderados de cada país participante.
Dos representantes por delegación ingresaron al escenario precedidos por el nombre y la bandera de su nación, mientras las banderas olímpica, de ODESUR y de Argentina permanecían izadas.
Después llegó una imagen diferente a la tradicional ceremonia: todos los deportistas desfilaron mezclados, sin separación por países ni orden alfabético.
La organización planteó este momento como una celebración compartida, con las delegaciones ocupando conjuntamente el escenario mientras sonaba nuevamente “Late el Sur”. Fue una postal que resumió uno de los sentidos fundamentales de los Juegos: después de competir por sus banderas, los atletas terminaron reunidos en un mismo espacio.
Un video de agradecimiento precedió los aplausos y las imágenes de cierre de este encuentro entre las delegaciones.
La ceremonia también reservó un espacio especial para quienes acompañaron el desarrollo de los Juegos desde diferentes funciones.
Los voluntarios tuvieron su propio desfile y reconocimiento sobre el escenario, antes de uno de los momentos simbólicos de la noche: el ingreso de Capi, la mascota de Santa Fe 2026, para recibir una medalla como recuerdo de los Juegos.
Luego, un video resumen volvió a recorrer algunos de los momentos que dejaron las jornadas de competencia, preparando el escenario para el cierre institucional.
El presidente de ODESUR, Mario Moccia, y el gobernador de la Provincia de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, fueron los encargados de intervenir durante el segmento de discursos de la ceremonia.
Después llegó uno de los actos protocolarios más importantes de la noche: el descenso y entrega de la bandera de ODESUR.
La despedida alcanzó su punto más simbólico con el apagado del pebetero.
Las luces del escenario descendieron y una cuenta regresiva acompañó los últimos segundos de la llama que había estado encendida durante los Juegos. Cuando el fuego se apagó, Capi permaneció sobre el escenario como parte de una transición pensada para transformar la solemnidad del cierre en celebración.
Atrás quedaron las pistas, piscinas, canchas, tatamis, velódromos y escenarios que durante estas jornadas reunieron a los mejores deportistas de Suramérica.
Para Colombia fue también el final de un capítulo más dentro del camino deportivo continental: después de cada medalla, cada récord, cada debut y cada bandera levantada, la delegación nacional se despidió de Santa Fe junto con los demás países participantes.
El pebetero se apagó, pero las imágenes, las historias y los nombres que dejaron estos Juegos seguirán encendidos. Santa Fe 2026 ya es parte de la historia del deporte suramericano.
33
Publicación anterior
